Cuál es el pez que tiñe el mar, de Antonella Saldicco

Nuestros hábitos, nuestras costumbres, las calles que repetimos cada día, las caras y las voces que cotidianamente nos acompañan, en fin, la rutina en que parece que inevitablemente se convierten nuestras vidas, es una manera de ignorar las alternativas que esta existencia nos permite. Creo que Antonella Saldicco ha escrito sobre eso. El crítico literario ruso Víctor Shklovski enunció como función principal de la literatura el producir en el lector un extrañamiento que desautomatiza la percepción y que suscita una visión diferente y nueva de la propia identidad y del mundo. Este efecto puede ser comparado, si se quiere, al efecto que produce un viaje a una cultura esencialmente distinta de la nuestra.

Recuerdo ahora el libro de Rebecca Solnit Una guía sobre el arte de perderse, en el que se postula que para que alguien se encuentre a sí mismo, debe antes perderse (en un viaje, en un amor o en cualquier experiencia vital que conmueva los cimientos de nuestras memorias y de nuestras vidas). Esto es lo que le sucede a la protagonista de este libro, que viaja creyendo saber quién es, y a medida que avanza la novela, va sintiendo una extrañeza cada vez mayor hasta terminar dudando de los vínculos que la atan en su lugar de origen y de la forma de vida en que ese lugar la atrapó. La distancia exterior suscita en ella una distancia interior con respecto a lo familiar que termina siendo irreversible.

Aquellos hábitos y aquellas costumbres y aquellas calles y aquellas caras y aquellas voces de que hablamos al principio se convierten en dudosas elecciones que acaban, acaso, por no ser tales y así la mujer de nuestro relato se pierde en las novedades del lugar donde se halla y en los recuerdos de un pasado que ahora ve con ojos nuevos (que aun no entiende) y se debate entre ese pasado y la nueva mujer que emerge. Es, en fin, una mujer que se pierde en su pasado y en su deseo y la trama de la novela está tejida con su pulsión de entender ese deseo y de darle un nuevo sentido a su historia.

La vida es una confusión que a veces se aclara. Nuestras convicciones funcionan en unas condiciones y en unas circunstancias determinadas, que esconden relaciones con otras condiciones y otras circunstancias en las cuales nuestras convicciones no tienen validez. Pero el mundo y la vida son la interacción de todas las condiciones y de todas las circunstancias, por lo cual nuestras convicciones en algún momento sufren una conmoción. La de la protagonista de este relato está narrada con el ritmo y las palabras justas. El amor, el sentido de los recuerdos, el valor de las elecciones, son puestos en jaque por ese acto transformador, equiparable a la lectura de un buen libro, que es el de tomar distancia de las cosas familiares.

Recomendamos, pues, la lectura de esta novela, en la que un pasado que se ha vuelto confuso y un deseo nuevo giran vertiginosamente frente a los ojos perplejos de quien ha vivido ese pasado y de quien no sabe cómo interpretar ese deseo (experiencia vital que pertenece al patrimonio de las experiencias esenciales del universo humano).

Cuál es el pez que tiñe el mar; Antonella Saldicco; editorial Concreto; 101 páginas; $ 850. 

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