Entrevista a Socios Fundadores

Empezó febrero en La Libre con una nueva editorial del mes: Socios Fundadores. Conversamos con Jacqueline Golbert y Martina Juncadella, editoras del sello, para que nos cuenten un poco más sobre cómo funciona esta pequeña y poderosa editorial.

¿Cómo se organiza el equipo hacia adentro de la editorial?

-Somxs socixs y hacemos todo a la par, nos vamos dividiendo las tareas según lo que va necesitando cada libro. Decidimos juntxs el catálogo, lo discutimos,  debatimos y pensamos por qué es importante publicar a los autores que elegimos. Nos guiamos mucho por lo que nos gusta, la intuición, la curaduría, los diálogos que se abren también con las lecturas que nosotrxs traemos y una mirada conceptual que mezclamos con todo lo demás. Vamos teniendo una necesidad de sumar voces según lo que creemos que no circula tanto o que nos gustaría leer a nosotras. Que no sean todxs porteñxs, sumar voces latinas. Además trabajamos con una diseñadora de interior y otra para las tapas. 

Para las tapas siempre buscamos artistas visuales que nos convoquen y nos guste su obra, pensamos cómo dialoga el texto con la obra. A veces lxs autores eligen a un artista que les interesa, nos gusta abrir ese juego. Creemos que en esa apertura pasan cosas inesperadas, esas sorpresas que aparecen cuando conocés nuevos artistas y miradas distintas, que traen algo que no habrías pensado.

-¿Cómo surgió el nombre «Socios Fundadores»? 

-Surgió en un asado, je. Argentas 🙂 En una reunión formal de trabajo le dábamos muchas vueltas al nombre y nos dimos cuenta de que a veces las mejores ideas surgen fuera de la formalidad. Así que organizamos un asado, empezamos a proponer nombres y, por poco, terminamos llamándolo como la gata de Pablo. Pero insistimos un poco más hasta que salió.

El nombre es un juego con la idea de ser socio en una pequeña empresa, tener acciones, tomar decisiones, cumplir responsabilidad y tener un rol. Y también un chicaneo. Pero surgió con la idea de que se podían unir más socixs a la editorial, en un principio pensabamos que nosotrxs la fundamos pero podían venir distintos colaboradores proponer libros, algo colaborativo. Al principio pasó bastante.

El logo lo encontramos en la pared de la casa de Pablo, donde nos reunimos casi todo nuestro primer año (2016). Era un diseño de mosaicos que vimos y dijimos: “Wow, son tres estacadas unidas y en tensión”. Para nosotros, eso fue poesía doméstica y encontrada.

-¿Cómo deciden lo que publican?

-Vamos a lecturas de poesía, tenemos amigos poetas y nos interesa la poesía que circula en Argentina, en América Latina y en todo el mundo. A veces, colegas y amigos nos dicen: “Che, hay un poeta que está buenísimo, lo deberían publicar en Socios”. Nos juntamos y lo leemos y, si nos gusta, avanzamos. 

Nos conocimos en el taller de poesía de Cecilia Pavón en 2015 y decidimos empezar a editar y publicar a los poetas del taller que nos gustaba lo que hacían.  Después, cada uno de nosotros siguió su camino con otros talleres y formaciones y, aunque cada uno viene de un ámbito distinto, lo que nos une es la poesía. Tenemos siempre las antenas prendidas, bien de editores. Cada unx hace distintos talleres y siempre está con las orejas paradas, primero por el placer de escuchar un texto que te gusta y después con la ilusión de publicarlo y que circule.

-¿Cuál o cuáles son los libros que más representan a la editorial y por qué?

-Todo el catálogo, en un punto, representa a la editorial, porque publicamos entre dos y tres libros por año y eso nos obliga a elegir cuidadosamente qué queremos lanzar. Nos interesa tener una curaduría de primeros libros, poesía, traducciones, misceláneas. Eso es lo más fuerte de la editorial. 

Al principio armábamos libros desde cero, juntando textos de un autor y pensando en su publicación; seguimos con ese espíritu pero ahora nos interesa más que la propuesta venga de lxs autorxs. Y nosotros dedicarnos a pensar conceptualmente cómo opera en relación al catálogo o a editar más los textos. 

Te puedo mencionar quizás algunos de los libros más “raros” que tenemos o por así decirlo lo más difíciles de clasificar, los más más experimentales:  As the Say de Sara Moses, que fue el primero; Toma de corriente de Triana Leborans, que es una especie de misceláneas de textos cortos que forman un monstruo poético; la nouvelle monologada de Iosi Havilio y El valor de las monedas de Luisina Gentile. Pero no podemos elegir solo uno, porque son todos especiales para nosotras.

Otra cosa: nos autopublicamos los tres en la editorial y bancamos mucho la autopublicación.

¿Algún adelanto del 2025 que nos puedan contar?

-Estamos trabajando en un libro de poemas de Beatriz Vignoli y en una recopilación de textos de un autor joven de República Dominicana, Miguel de Ballester, a quien conocimos mediante nuestra amiga poeta Rita Pauls, con la que estamos trabajando en esta edición.

-¿Qué estrategias de supervivencia dentro del mundo editorial recomiendan en tiempos de crisis?

-Empezamos con una impresora que compramos para imprimir el interior de los libros en casa y mandabamos a hacer la tapa a una imprenta. Pusimos una platita inicial y eso permitió autogestionarnos y sustentarnos con la venta de libros, lo que nos ayudaba a financiar la producción del siguiente. Además, participábamos en ferias independientes, donde las publicaciones circulaban de una manera más punk.  

Ahora todo cuesta un poco más así que vamos a dos, tres ferias al año y gracias a la distribucion que nos hace Blatt y Rios llegamos a más lugares y logramos vender todos los meses en librerías. Con el tiempo, nos tuvimos que amoldar un poco al mercado y empezamos a hace libros con lomos, lo que por un lado representó un  crecimiento para nosotras en el sentido de que los libros se pueden exponer en librerías y tener mayor visibilidad y circulación. Tener una editorial independiente es hermoso porque decidís qué imprimir, cómo circula, con qué materiales, sabés quién te lee, pero es mucho laburo para la estructura que puede tener una editorial chiquita donde los que trabajan y absorben las tareas son 2 o 3 personas. 

Hace dos años mas o menos ya no pudimos autosustentarnos solo con la venta de libros. Comenzamos a financiar los libros y a recuperar esa inversión a largo plazo. Las políticas de derecha que arrasan con todo y el aumento del costo del papel han hecho que el mercado se vuelva más elitista, casi un objeto de privilegio. 

La crisis actual es la más dura desde que estamos en el rubro editorial, sobre todo por el aumento de los costos del papel, de imprenta, de transportes. Esto hace que, por ejemplo, haya libros que se vuelven muy difíciles de volver a imprimir. Siempre apostamos a la preventa para financiar la primera parte de la producción, y nuestros lectores y amigos siempre nos apoyan.

FUNDADORAS DEL VERANO

El viernes 7 tenemos velada poética, antifascista y performática en La Libre, organizada por la editorial Socios Fundadores.

Leen:
*Valentín Etchegaray
*Juan Laxagueborde
*Pablo Petkovsek
*Noe Valdez
*Lucas Olarte

Les esperamos a las 18.30 hs. en Chacabuco 917, San Telmo (CABA).

Entrevista: Anshi Moran

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